Juan Frajoza <zardox_rimbaud>

Escribir un comentario

El viento 798 días hace
 
El viento, ¿hasta qué lugar,
en que llano desatará su cabellera?
El viajero, siempre en el andar,
como loco, impotente ante su sino,
¿qué territorio, qué camino
suyo será si nunca, nunca,
termina su vagar?

Quizá negra su cortina se le forme
en las ásperas ciudades, en el río,
pero al llegar al sencillo caserío
sus cabellos contienen inquieto vegetal.
Muy terrible el trabajo impuesto es,
marcado con espinos y magnolias.
El viento, el turbio compañero,
jamás, jamás detiene su volar...

¡Ay! Verdes campos, estériles montañas.
¡Ay! Frías praderas, tiernos matorrales.
Y no puede estancar su trajinar,
pues está encadenado, condenado,
a no vivir en ningún lugar.

¡Dejadle por sólo una vez
de alguna tierra ser galeote,
para que discierna la belleza
de la tierna mozuela de las crenchas
o la insipiente cadencia del mar!

El cierzo, ¿porqué en lugar alguno no
su eterno paso de profeta puede estancar;
porqué ante el grillete del vasto movimiento
sus brazos eternamente han de estar?

¡Imploro que liberen sus extremos,
que yerre por donde su decisión le dé,
pues de lo contrario, Dios de las alturas,
la metáfora del viento ha de ser:
esclavo del movimiento y de la sed!
 escrito por Juan Frajoza 

Escribir un comentario